Votaremos a Pedro Sánchez con memoria y con deseo

El domingo la militancia socialista está llamada a votar para elegir un líder y un proyecto de partido y la inmensa mayoría vamos a ir camino de la urna con la memoria de lo vivido en los últimos meses y con el deseo de recuperar un partido que forma parte de nuestra propia identidad personal.

Llegaremos al domingo después de nueve meses de trabajo intenso, una verdadera gestación. Y no ha sido un embarazo fácil, pero ya estamos llegando al final, pocas horas para salir de cuentas. Lo bueno es que ya tenemos elegido el nombre, no tenemos que discutirlo, se llama Pedro Sánchez, pero Pedro no viene con un pan debajo del brazo, viene con una rosa roja para reconstruir el PSOE con con una nueva socialdemocracia para nuestro país. Y Pedro sabe que nos tiene aquí, ni delante ni atrás, sino a su lado para hacer el camino.

La gestación se inició el primero de octubre, fecha de aquel Comité Federal que nos causó tanta tristeza y sonrojo y de aquella decisión de dejar el camino libre a Rajoy para gobernar sin contrapartida alguna, a pesar de las regresiones sociales y laborales, a pesar de los escándalos de corrupción. Y todo aquello primero generó estupefacción; pasaron los días y transitamos del shock inicial a la indignación. Empezamos entonces a hablarnos, a escucharnos, a tomar la palabra, a organizarnos. Pedro decidió entonces dar el paso y así empezó a emerger la ilusión, la ilusión que proporciona compartir una idea a la que le había llegado la hora. La hora del Sí es Sí, la hora de una nueva socialdemocracia, la hora de la izquierda. La ilusión por recuperar el PSOE, la ilusión en que la militancia en nuestro partido tuviera un sentido y la conciencia de que para combatir las injustas políticas de la derecha había que dibujar un proyecto nítido, identificable de izquierda transformadora, teniendo claro que lo dibujaremos con la razón pero con la paleta de las emociones socialistas de la esperanza, de la dignidad y de la fraternidad

Si nos fijamos con detenimiento en los hechos de los últimos meses, y sobre todo en las últimas semanas, podemos darnos cuenta que cada día queda más claro que Pedro Sánchez tenía razón. Que tenía razón cuando decía que Rajoy podía lograr la investidura negociando con con partidos de su misma órbita ideológica y si contar con el PSOE, de ahí el No es No, y lo vemos claro en los presupuestos

Pero se engañó y se pervirtieron los hechos para dañar a Pedro Sánchez, se manipuló la verdad, y eso sí que es una irresponsabilidad que los socialistas no podemos consentir. Han acusado a nuestro compañero Pedro Sánchez de todo tipo de infundios para justificar el acoso y derribo al que fue sometido. No nos hemos podido quedar callados ante la obviedad de la mentira como estrategia política.

En esta campaña ha quedado claro que hay dos posiciones políticas. Una ya sabemos bien cual es, una candidatura que tiene un proyecto de última hora y con demasiados tintes liberales, alejado del pensamiento progresista y con un slogan ofensivo porque 100% PSOE somos todos los militantes y no sólo quienes van en una candidatura, dejando constancia de un sentido patrimonialista y excluyente del PSOE.

La otra posición es la que representa Pedro Sánchez y todas las palataformas de militantes libres que se han constituido en estos meses. Un proyecto enraizado en la tradición socialista de la libertad, la igualdad y la justicia. Ser socialista hoy es como serlo hace 10 o 30 años. Los valores no han cambiado, ha cambiado la sociedad, han cambiado los tiempos y tenemos la obligación de adaptarnos. Pedro presenta el proyecto de una socialdemocracia adaptada al siglo XXI, un tiempo macado por la globalización, con una sociedad compleja, con una forma de trabajar y de relacionarse muy tecnológica, con un capitalismo global más preocupado por especular que por producir, más interesado en ocultar riqueza que en redistribuirla, con una sociedad donde el envejecimiento es ya un hecho irreversible, con un mundo que debe afrontar un cambio climático que nos obliga a repensar la la relación de los seres humanos con la naturaleza.

Y tenemos grandes retos que afrontar, la pobreza infantil, que es el más urgente por indigna, la precariedad laboral, la falta de expectativas de la juventud para poder desarrollar su proyecto de vida, el desempleo de los mayores de cincuenta años, en definitiva, un panorama que nos lleva a un incremento intolerable de la desigualdad. Porque sí, el gran problema de nuestra sociedad es el de la desigualdad sobre todo por abajo con un gran aumento de la pobreza, una desigualdad que es intolerable para cualquier persona con una mínima sensibilidad social. Y si hay algo que identifica un proyecto socialista, si hay algo que dota de identidad al PSOE es la lucha contra la desigualdad, porque ser de izquierdas, ser socialista es combatir la injusticia de la desigualdad.

Queremos recuperar el PSOE y para ello es imprescindible acabar con los déficits democráticos internos que generan estructuras y lealtades clientelares que rechazamos y por eso se propone que la militancia sea la protagonista del PSOE, que pueda expresarse con libertad, donde no se castigue al que piense y lo exprese y se premie al que calla y aplaude.

Queremos ser un partido autónomo, independiente de los poderes económicos, abierto a sindicatos de clase y movimientos sociales progresistas, queremos recuperar la ilusión política de la ciudadanía y ser la primera fuerza política de nuestro país, ocupando el espacio que nunca debimos perder, el espacio de la izquierda, planteando una alternativa de mayoría social que nos permita sustituir al gobierno del PP.

Hemos vivido en estos meses un proceso histórico. 53.000 avales sin estructura ni poder. Un movimiento en red de militancia autogestionada y autoorganizada como nunca se había visto en nuestro país. Estamos en la recta final. Nos quedan pocas horas para convencer al resto de que votar a Pedro Sánchez es la mejor opción. No lo digo yo. No lo dice él. Lo dicen los votantes socialistas en todas las encuestas que no es más que el reconocimiento a la honestidad y a la credibilidad que representa Pedro Sánchez. Es un momento trascendental para la historia del PSOE y está en nosotros y nosotras el acierto en la decisión. Por eso, un último esfuerzo, que nadie se quede sin votar, que sintamos la trascendencia del momento, que nos tiemblen las piernas porque estamos decidiendo el futuro del PSOE, pero vayamos con la mano firme con la papeleta entre los dedos, para votar por Pedro Sánchez.

(Este texto forma parte del discurso que pronuncié en Cártama el pasado 13 de mayo de 2017)

Mario Jiménez debe dimitir de la Gestora

El próximo domingo 26 de marzo la compañera Susana Díaz, Secretaria General del PSOE de Andalucía anunciará su candidatura a la Secretaria General del PSOE. Está en su derecho de hacerlo, faltaría más, aunque seamos muchos quienes consideremos que políticamente no es muy responsable incumplir con la palabra dada a los andaluces, poner en riesgo el gobierno andaluz y debilitar la federación socialista andaluza, pero es su decisión y cada cual debe asumir las consecuencias de sus actos.

Lo que es necesario recordar es que el portavoz del PSOE  de Andalucía en el parlamento andaluz es el responsable de Organización de la gestora del PSOE, por lo que tiene dos cargos que a partir del día 26 devienen en incompatibles. Como portavoz del PSOE andaluz tiene una relación objetiva de subordinación jerarquica con la Secretaria General andaluza y candidata a la Secretaría General del PSOE, Susana díaz, que hace inviable la necesaria imparcialidad de Mario Jiménez. Y ya no es sólo esa relación, sino que cualquier militante o cargo que haya participado politicamente en favor de Susana Díaz o de cualquier otra candidatura o que haya mostrado claramente su posición ante el proceso que se avecina, no podría desarrollar la labor propia de una gestora,de naturaleza imaparcial y objetiva, o al menos que aparentemente lo sea.

Existen sospechas objetivamente justificadas, exteriorizadas, ostensibles y apoyadas en datos objetivos, de que Mario Jiménez no es ajeno al proceso de primarias, es de hecho, parte -de facto- de la candidatura de Susana Díaz y además tiene derecho a ello, pero es contrario al más mínimo sentido de la decencia política y jurídica que quien es parte de una candidatura puede ser también juez del proceso de primarias. Y además él mismo quiere controlar las cuentas de Pedro Sánchez y quién le dona, bajo amenaza de expulsarle del partido. Indecente.Así que invocando un criterio de mínima calidad democrática y de alejar toda sospecha de adulteración del proceso por tener un árbitro objetivamente parcial, el propio Mario Jiménez debería dimitir de su responsabilidad  de la gestora, y debe salir de él y antes del 26 de marzo, por su bien, por el bien de todo el PSOE  y el de nuestro sistema democrático.

 

EL SECUESTRO DEL PSOE

Llamemos a las cosas por su nombre, el PSOE está secuestrado. Un secuestro que comenzó la noche del 1 de octubre en un calamitoso Comité Federal socialista que propició la dimisión del primer Secretario General elegido directamente por la militancia y su sustitución por una gestora designada por unos pocos miembros del Comité Federal, sin plazo de mandato y con funciones de dirección equiparables a la de una legítima Ejecutiva Federal.

Empecemos con una fundamentación normativa: establecen los Estatutos del PSOE que si dimite un Secretario General se convocará un Congreso Extraordinario. Es un mandato imperativo con la laguna en su articulado de un plazo pues no establece un tiempo en el que debe convocarse, pero dado el inequívoco espíritu de la norma, la inmediatez es el único criterio aceptable. Y continuemos con la norma, o mejor dicho con la ausencia de ella, pues no hay referencias en las normas del PSOE que justifique que una gestora se haga cargo del partido en el caso de la dimisión de su líder, y ni mucho menos que se arrogue unas funciones que sólo se admiten para una dirección política elegida de forma democrática en un congreso.

Lo que se está viviendo dentro del PSOE es una espectáculo de anormalidad democrática que no tiene parangón ni en nuestra historia reciente ni en la de los países de nuestro entorno. Sólo podemos compararlo (por la similitud de su origen) con lo que sucedió dentro también del Partido Socialista cuando Joaquín Almunia dimitió de Secretario General en el año 2000. En ese caso se conformó una Comisión Política presidida por Manuel Chaves, pero que para darse legitimidad fue corroborada por todo el Comité Federal y por los análogos órganos de todas las federaciones autonómicas. Y tuvo una única función que anunció con prontitud y ejecutó con nitidez y transparencia: convocar el congreso en el que fue elegido posteriormente Zapatero. Aquel momento excepcional visto con perspectiva y observando lo que ahora acontece sólo genera envidia de aquellos años y de aquellos líderes políticos. Los dirigentes de la gestora del PSOE deberían mirarse más en ellos y menos en los tertulianos de la derecha que les jalean.

La gravedad de los hechos radica en dos puntos. El primero es la asunción de funciones de una gestora que dirige el partido como si fuera una Ejecutiva Federal arrogándose además la potestad de disponer a capricho de la fecha de un congreso que debiera ser inmediato. La razón de dilatar la fecha del congreso radica en que la militancia está exaltada y no está en condiciones de votar. Ese tratamiento de la militancia como menores de edad por parte de la gestora es un insulto a la inteligencia de quienes pagamos las cuotas, pasamos días enteros de interventores en mesas electorales, repartimos folletos y hacemos puerta a puerta con vecinos, asistimos y participamos a actos y debates, y cumplimos con nuestras obligaciones como militantes. Tengan claro que quien no respeta a su militancia no tendrá el derecho a representarla.

El segundo punto es que esta gestora está actuando como juez y parte de un conflicto político que tiene a un lado a la militancia libre y de otro a unos dirigentes que se han aliado con poderes económicos y mediáticos para que el PSOE sea dirigido por quienes estos poderes han decidido. Y para alcanzar ese fin están demostrando que son capaces de cualquier artimaña, desde dejar al PSOE sin liderazgo democrático sine die, de pactar con el PP lo que haga falta, o de expulsar a nuestro partido hermano PSC porque es una Federación que no desea verse sometida a este secuestro.

Y en este secuestro no hay equidistancia posible, o se está por la liberación del PSOE o se está por el secuestro. El imperio de la ley como expresión de la voluntad popular no tiene atajos ni excusas. Los Estatutos son claros y los acontecimientos políticos son evidentes. No hay argumento político ni jurídico razonable para sustentar la posición política de la gestora del PSOE. Sólo cabe uno, quieren el poder y están dispuestos a todo para conseguirlo. Y ante eso solo cabe decirles: os estamos esperando con la papeleta cargada de democracia y de utopía: porque para que otro mundo sea posible, otro PSOE es necesario, así que liberen al PSOE de este secuestro y devuélvanlo a su militancia. Y pronto.

Sin congreso, no hay democracia

Es claro y evidente que vivimos tiempos políticos difíciles y más complejos aún en el seno del Partido Socialista. Las turbulencias internas vividas en las últimos meses desembocaron con la dimisión de 17 miembros de la dirección del PSOE y posteriormente con la del propio Secretario General que llevó a la constitución de una Gestora para ocupar un vacío estatutario en un momento de excepcionalidad política. Una vez resuelto este trance de la investudura del Presidente del Gobierno de la nación, ya no tiene sentido la existencia de la gestora del PSOE debido a su naturaleza transitoria pues no hay circunstancias objetivas que fundamenten su continuidad.

Establece el artículo 36.O) de los Estatutos del PSOE que “Cuando las vacantes del la Comisión Ejecutiva Federal afecten a la Secretaría General, o a la mitad más uno de sus miembros, el Comité Federeal deberá convocar Congreso Extraordinario para la elección de una nueva Comisión Ejecutiva Federal” lo que supone un mandato imperativo inexcusable cuya única duda es la del plazo, elemento no contemplado en la norma pero que no significa que pueda dilatarse por capricho o interés político de la gestora.

Los partidos políticos tienen que ser democráticos como así preceptúa la Constitución Española en su artículo sexto, y el caracter democrático de éstos viene dado por muchos elementos, uno de ellos es el de la elección de sus órganos de gobierno. La legitimidad democrática de la dirección de un partido político viene dada tanto por su orígen (elección democrática) como por su ejercicio (decisiones y accciones). El orígen democrático de esta gestora, viene dado por una elección del máximo órgano del PSOE entre congreso y congreso y que representa a toda la militancia, y aunque los Estatutos no recogen esa posibilidad, tampoco la prohiben, y en un momento y circunstancia donde no había norma que regulara la anormalidad que vivían, a la par, el país y el partido podemos considerar aceptable su existencia siempre y cuando se limitara a llevar al partido a un Congreso Extraordinario que es lo que mandatan nuestras Estatutos.

Recuperar la normalidad democrática dentro del PSOE es una obligación constitucional, y el procedimiento es el que contemplan los Estatutos del PSOE y que nadie cuestiona: Congreso Extraordinario. Todo lo que no sea esa solución y con caracter inmediato supone un incumplimiento de la máxima norma de funcionamiento del partido y de sus fundamentos constitucionales democráticos.

La discrecionalidad del plazo en la celebración del Congreso no puede derivarse en arbitrariedad. La Gestora argumenta que el Congreso se hará (como no podía ser de otra forma) pero cuando considere razonable. El caracter razonable del plazo es un elemento más trascendente de lo que parece, pues lo razonable es la línea jurídica y política que diferencia, en este supuesto, una decisión discrecional (juridicamente posible y razonablemente justificado) con una decisión arbitraria (sin fundamento jurídico, ni razonabale).

Para entender la importancia de la decisión planteamiento, hay que señalar que la gestora está actuando como juez y parte de un conflicto político y como tal su decisión tiene aun más importancia para valorar ese caracter discrecional o arbitrario, y de ahi que la mayoría de militancia esté manifestando a través de firmas y asambleas su deseo de resolverlo a través del voto lo antes posible, que es la forma más democrática de resolver un conflicto. Ser parte del conflicto, levanta sobre la gestora un halo de sospecha que no podrá evitar, y por eso su decisión será escrutada con lupa democrática.

Siendo la gestora juez y parte de este confliucto, más le vale dar cuanto antes la palabra y la voz a los militantes, sujeto soberano del PSOE, si no quiere ser visto mas como parte usuarpadora ilegítima del poder que como juez de un conflicto político cuya resoluciónn debe ser democrática a través de un congreso.

Abstención técnica o rendición

Me confieso estupefacto ante la posición política que mi partido, el PSOE, está teniendo en relación a la investidura de Mariano Rajoy pues frente al discurso de que habrá una abstención técnica para evitar terceras elecciones y desbloquear la parálisis institucional, lo que se está planteando es una rendición sin condiciones de todo un grupo parlamentario socialista.

El artículo 6 de la Constitución Española establece que los partidos son manifestación de la voluntad popular y la voluntad popular socialista es votar NO a Rajoy.  Aun así existen razones suficientes, que se podrán compartir o no, para evitar unas nuevas elecciones y en ese sentido es defendible una abstención técnica del PSOE como ejercicio de responsabilidad, cuya finalidad, tal y como dicen los dirigentes socialistas, es precisamente desbloquear una situación política. Si ese es el objetivo serían suficientes 11 abstenciones, o ¿es que hay otros acuerdos con el PP que no se están contando y por eso más que una abstención técnica es una abstención absolutamente política?

Con 11 abstenciones y 74 Noes (85 diputados socialistas), se consiguen dos objetivos compatibles, uno el desbloqueo institucional y otro, el que los votantes socialistas se sientan representados. El voto socialista en la investidura es del NO, pero 11 diputados se sacrificarán para sacar al país del bloqueo. Es una postura defendible.

Lo que no es defendible es un suicidio colectivo de 85 abstenciones con el único objetivo de acabar con la carrera política de Pedro Sánchez. Hay quién para enterrar políticamente a Pedro Sánchez está dispuesta a matar a todo el PSOE y eso es absolutamente intolerable.

No estamos ante una discusión normativa, sino política. Se puede cumplir el mandato del Comité Federal del PSOE sobre la abstención sin que por ello se tenga que laminar a 137 años de historia.

Si alguien aquí es irresponsable es quien está pretendiendo ese suicidio del PSOE con una abstención política de 85 diputados socialistas, no quien plantea 11 abstenciones para evitar nuevas elecciones y 74 noes para representar al votante socialista.

 

 

 

Vargas Llosa me ha hecho recordar Palestina

​ El País está publicando un especial sobre sobre la ocupación israelí en Palestina. Merece mucho la pena

http://elpais.com/especiales/2016/estragos-de-la-ocupacion-israeli/

Lo de Israel sobre Palestina es de esas injusticias que siempre me han indignado mucho y sobre la que no concibo ya ser equidistante. 

Aquí Vargas Llosa relata lo que vio en Hebrón y reconozco que me ha tocado y me ha hecho recordar lo que también vi allí.

http://internacional.elpais.com/internacional/2016/06/30/actualidad/1467301980_996936.html

Hace casi 10 tuve la oportunidad de visitar Cisjordania. Me impresionó. Y lo conté a mi regreso en Málaga Hoy, pero no está en edición digital. 
Es de esos relatos que quiero que no se me olviden, así que tras buscarlo perdido en antiguos archivos lo encontré y al blog que va.
SINFONÍA POR LA PAZ EN PALESTINA
Ignacio López Cano. Presidente del Movimiento por la Paz MPDL-Málaga

 

Emprender un viaje a Palestina nunca puede afrontarse con normalidad, no solo por la milenaria historia y la magia espiritual que impregna ese trozo de tierra del Oriente. La posibilidad de ser testigo presencial en el escenario de uno de los conflictos más trascendentes y prolongados de nuestra época convertía este viaje en toda una aventura digna de vivir y contar.
El pasado Diciembre este malagueño que escribe se unía en Barajas a una expedición que bajo el título de “Sinfonía de Mujeres por la Paz” agrupaba a ciento treinta artistas, periodistas y pacifistas, en misión de paz a los territorios ocupados de Cisjordania.

 En la noche del 24 de diciembre suplanté la emoción tradicional navideña por las vibraciones de la música y la poesía que, revestidas de solidaridad, compromiso y sentimiento, ofrecieron un maravilloso grupo de mujeres artistas españolas a más de diez mil palestinos que se reunieron en la Plaza de la Basílica de Belén poco antes de la misa del Gallo.
Solo un corazón desarmado no derramaría alguna lágrima durante esa Nochebuena de Paz al contemplar el recital de Paca Gabaldón, Mónica Randall, Ruth Gabriel, Anna Allen, Lidia San José, Cristina del Valle, Mercedes Ferrer, Aurora Beltrán, o la extraordinaria Carmen París cantando “Aquí están los corazones de las hembras aguerridas, abrazando juntas los dolores que sangran las heridas que anegan el Mediterráneo”. La Nochebuena, sin embargo, no fue más que el corolario festivo de una semana de inventario de la realidad palestina. 
Mis compañeras cooperantes, que llevan varios años trabajando en aquellos territorios, habían preparado un periplo semanal con el fin de que contemplásemos el transcurrir diario de la vida en una tierra ocupada por un ejército extranjero. Sin pasaportes, sin derechos, sin recursos, pero eso sí, con un muro de hormigón de diez metros de altura y setecientos kilómetros de largo que convierte cada ciudad en una cárcel sin techo.
Con dos lugareños colaboradores del Movimiento por la Paz- MPDL en Palestina recorrimos la parte vieja de la ciudad palestina de Hebron. Y digo palestina, porque solo vivían palestinos hasta hace pocos años, en los que el Estado de Israel, en su estrategia de ocupación/expulsión, decidió asentar a veinte familias judías de cualquier lugar del mundo, bajo la custodia de 800 chavales ataviados de soldado, cerrando a los habitantes de Hebron el acceso a su centro histórico. Así, sin más,  el veni vidi vici de Julio César en el Oriente Próximo de Ariel Sharon se ha convertido en un, llego, ocupo, militarizo y con el paso de los años, tú te refugias.
La obligada visita a los campos de refugiados palestinos nos acercó a la realidad que desde hace sesenta años viven cientos de miles de personas en los territorios ocupados. ¡Sesenta años! viviendo de manera provisional, cercados, observando al ejército ocupante cualquier mañana entrando en la ciudad, destruyendo cuatro viviendas donde consideran que viven terroristas, y marchándose como si tal cosa. En esos campos, nos encontramos con varias ONG locales que trabajan día a día con su gente. Un joven palestino de 23 años que pertenece a una de ellas, nos contaba que la semana anterior fue la primera ocasión en que la autoridad israelí le concedía permiso para entrar en Jerusalén. Escuchar este testimonio desvela por qué el problema psicológico es de los más significativos que sufre el pueblo palestino. Cuando circulas con incertidumbre por tu ciudad, cuando te imposibilitan viajar a otra, cuando se pasan los días y sobrevivir es tu única misión, cuando el tiempo libre deja de ser libre para ser sólo tiempo vacío, cuando no te permiten ser lo que eres, crecer como persona y existir como pueblo ¿no es para volverse loco? 
En la visita a la ciudad de Ramala nos reunimos con Mustafa Barghouti. Este político palestino, moderado y comprometido con los derechos humanos es una de las voces mas respetadas por la comunidad internacional. Relataba, acompañado de ilustrativos mapas, cómo ha ido aconteciendo la ocupación de Israel en Palestina desde 1948, la estrategia de los asentamientos neocoloniales y la asfixia que suponen los más de  600 controles del ejército israelí en las carreteras palestinas. Escuchando a Barghouti, y tras otros encuentros con personalidades similares, se llega a la conclusión de la extrema necesidad de celebrar una nueva conferencia internacional de paz que entierre los fracasados Acuerdos de Oslo. Una cumbre que parta de la situación previa a la Guerra de los Seis Días, que delimite de una vez por todas las fronteras de los dos Estados y que ponga solución al problema de los millones de refugiados. Como dijo un brillante intelectual árabe, Edward Said, “Israel y el resto del mundo deben saber que somos un pueblo, una cultura que no podemos ser ignorados y que sólo construiremos el futuro sobre una comprensión mutua”.

Este artículo fue publicado por el diario Málaga Hoy el 10 de febrero de 2007

El NO tiene una explicación

Ya ha empezado la presión al PSOE para que se abstenga en la investidura de Rajoy y facilite así que este señor y su partido  puedan formar nuevamente gobierno en España.

La mayoritaria respuesta dentro del PSOE  a esa tesitura es decir que NO a la investidura de Rajoy pues ese fue uno de los compromisos adquirido con LOS votantes (cierto es que también se comprometió a que no hubieran terceras elecciones) y llama la atención la facilidad con la que algunos piden que el PSOE se desdiga de su promesa ofreciendo gratuitamente su abstención.

Sin embargo considero que esta justificación es insuficiente dada la composición del Congreso salido de las urnas del 26 de junio. La explicación no es un empecinamiento sino que tiene fundamentos políticos mucho más sólidos.

La derecha es hoy mayoritaria en el Congreso, la suma de PP, Ciudadanos, Convergencia y PNV otorga a la derecha 182 diputados, pero parece que para la investidura PNV y Convergencia no están por la labor de facilitar un gobierno de Rajoy por su nacionalismo español de dificil venta a su electorado. Lo cierto, sin embargo, es que si Rajoy conformara gobierno las leyes que pudiera aprobar serían de corte liberal-conservadora que sí serían apoyadas por estos partidos que ya aplican esas medidas en sus comunidades autónomas. Por lo tanto parece más lógico que los partidos que sustentarían las leyes ideologicamente de derechas promovidas por un gobierno de derechas apoyaran desde el inicio esa línea de gobierno de derechas.

Lo que no aparece de recibo es que el PSOE facilite la investidura de Rajoy para que una vez investido se ponga a legislar contra las ideas de esa izquierda que votó a Pedro Sánchez. No es empecinamiento, no es un NO  a lo hecho, es un NO a lo que ese gobierno va a hacer durante los próximos cuatro años sustentado por esa derecha nacionalista periférica pero gracias a una abstención socialista. Porque no olvidemos una cosa, en neustro país, una vez que el Presidente es elegido no hay forma de echarlo salvo por una moción de censura que jamás sumaria apoyo suficiente con el actual parlamento.

Dicho esto, también es verdad que si empezamos por el NO, alguna alternativa tenemos que ofrecer, si no somos capaces de ofrecer algo, el problema para el PSOE puede ser grande, porque prometimos que no votaríamos a Rajoy pero también prometimos que no habrían terceras elecciones y ambas cosas pueden devenir en incompatibles, y quedarnos en el NO, no es hacer todo lo posible, es hacer sólo lo mínimo posible. Si bloqueamos la investidura de Rajoy en los términos en los que lo está planteando, algo tenemos que ofrecer si queremos seguir siendo vistos como partido de gobierno y no como un Podemos cualquiera.