Votaremos a Pedro Sánchez con memoria y con deseo

El domingo la militancia socialista está llamada a votar para elegir un líder y un proyecto de partido y la inmensa mayoría vamos a ir camino de la urna con la memoria de lo vivido en los últimos meses y con el deseo de recuperar un partido que forma parte de nuestra propia identidad personal.

Llegaremos al domingo después de nueve meses de trabajo intenso, una verdadera gestación. Y no ha sido un embarazo fácil, pero ya estamos llegando al final, pocas horas para salir de cuentas. Lo bueno es que ya tenemos elegido el nombre, no tenemos que discutirlo, se llama Pedro Sánchez, pero Pedro no viene con un pan debajo del brazo, viene con una rosa roja para reconstruir el PSOE con con una nueva socialdemocracia para nuestro país. Y Pedro sabe que nos tiene aquí, ni delante ni atrás, sino a su lado para hacer el camino.

La gestación se inició el primero de octubre, fecha de aquel Comité Federal que nos causó tanta tristeza y sonrojo y de aquella decisión de dejar el camino libre a Rajoy para gobernar sin contrapartida alguna, a pesar de las regresiones sociales y laborales, a pesar de los escándalos de corrupción. Y todo aquello primero generó estupefacción; pasaron los días y transitamos del shock inicial a la indignación. Empezamos entonces a hablarnos, a escucharnos, a tomar la palabra, a organizarnos. Pedro decidió entonces dar el paso y así empezó a emerger la ilusión, la ilusión que proporciona compartir una idea a la que le había llegado la hora. La hora del Sí es Sí, la hora de una nueva socialdemocracia, la hora de la izquierda. La ilusión por recuperar el PSOE, la ilusión en que la militancia en nuestro partido tuviera un sentido y la conciencia de que para combatir las injustas políticas de la derecha había que dibujar un proyecto nítido, identificable de izquierda transformadora, teniendo claro que lo dibujaremos con la razón pero con la paleta de las emociones socialistas de la esperanza, de la dignidad y de la fraternidad

Si nos fijamos con detenimiento en los hechos de los últimos meses, y sobre todo en las últimas semanas, podemos darnos cuenta que cada día queda más claro que Pedro Sánchez tenía razón. Que tenía razón cuando decía que Rajoy podía lograr la investidura negociando con con partidos de su misma órbita ideológica y si contar con el PSOE, de ahí el No es No, y lo vemos claro en los presupuestos

Pero se engañó y se pervirtieron los hechos para dañar a Pedro Sánchez, se manipuló la verdad, y eso sí que es una irresponsabilidad que los socialistas no podemos consentir. Han acusado a nuestro compañero Pedro Sánchez de todo tipo de infundios para justificar el acoso y derribo al que fue sometido. No nos hemos podido quedar callados ante la obviedad de la mentira como estrategia política.

En esta campaña ha quedado claro que hay dos posiciones políticas. Una ya sabemos bien cual es, una candidatura que tiene un proyecto de última hora y con demasiados tintes liberales, alejado del pensamiento progresista y con un slogan ofensivo porque 100% PSOE somos todos los militantes y no sólo quienes van en una candidatura, dejando constancia de un sentido patrimonialista y excluyente del PSOE.

La otra posición es la que representa Pedro Sánchez y todas las palataformas de militantes libres que se han constituido en estos meses. Un proyecto enraizado en la tradición socialista de la libertad, la igualdad y la justicia. Ser socialista hoy es como serlo hace 10 o 30 años. Los valores no han cambiado, ha cambiado la sociedad, han cambiado los tiempos y tenemos la obligación de adaptarnos. Pedro presenta el proyecto de una socialdemocracia adaptada al siglo XXI, un tiempo macado por la globalización, con una sociedad compleja, con una forma de trabajar y de relacionarse muy tecnológica, con un capitalismo global más preocupado por especular que por producir, más interesado en ocultar riqueza que en redistribuirla, con una sociedad donde el envejecimiento es ya un hecho irreversible, con un mundo que debe afrontar un cambio climático que nos obliga a repensar la la relación de los seres humanos con la naturaleza.

Y tenemos grandes retos que afrontar, la pobreza infantil, que es el más urgente por indigna, la precariedad laboral, la falta de expectativas de la juventud para poder desarrollar su proyecto de vida, el desempleo de los mayores de cincuenta años, en definitiva, un panorama que nos lleva a un incremento intolerable de la desigualdad. Porque sí, el gran problema de nuestra sociedad es el de la desigualdad sobre todo por abajo con un gran aumento de la pobreza, una desigualdad que es intolerable para cualquier persona con una mínima sensibilidad social. Y si hay algo que identifica un proyecto socialista, si hay algo que dota de identidad al PSOE es la lucha contra la desigualdad, porque ser de izquierdas, ser socialista es combatir la injusticia de la desigualdad.

Queremos recuperar el PSOE y para ello es imprescindible acabar con los déficits democráticos internos que generan estructuras y lealtades clientelares que rechazamos y por eso se propone que la militancia sea la protagonista del PSOE, que pueda expresarse con libertad, donde no se castigue al que piense y lo exprese y se premie al que calla y aplaude.

Queremos ser un partido autónomo, independiente de los poderes económicos, abierto a sindicatos de clase y movimientos sociales progresistas, queremos recuperar la ilusión política de la ciudadanía y ser la primera fuerza política de nuestro país, ocupando el espacio que nunca debimos perder, el espacio de la izquierda, planteando una alternativa de mayoría social que nos permita sustituir al gobierno del PP.

Hemos vivido en estos meses un proceso histórico. 53.000 avales sin estructura ni poder. Un movimiento en red de militancia autogestionada y autoorganizada como nunca se había visto en nuestro país. Estamos en la recta final. Nos quedan pocas horas para convencer al resto de que votar a Pedro Sánchez es la mejor opción. No lo digo yo. No lo dice él. Lo dicen los votantes socialistas en todas las encuestas que no es más que el reconocimiento a la honestidad y a la credibilidad que representa Pedro Sánchez. Es un momento trascendental para la historia del PSOE y está en nosotros y nosotras el acierto en la decisión. Por eso, un último esfuerzo, que nadie se quede sin votar, que sintamos la trascendencia del momento, que nos tiemblen las piernas porque estamos decidiendo el futuro del PSOE, pero vayamos con la mano firme con la papeleta entre los dedos, para votar por Pedro Sánchez.

(Este texto forma parte del discurso que pronuncié en Cártama el pasado 13 de mayo de 2017)

Anuncios

Autor: antetodomuchacalma

Quiero unirme al maravilloso mundo del blog. Todo lo que quede dicho aquí será reflejo de mi pensamiento, aunque habrá pensamiento que nunca quede escrito. Advierto, eso sí, que puedo cambiar de pensamiento en cualquier momento, ya que como dice (o decía DEP) Pedro Aparicio, se puede cambiar de idea, pero no de estilo

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s